lunes, 30 de noviembre de 2015

BIENVENIDA!!


Si amas la magia de la poesia... Si crees en la fantasia... Si eres sensible y soñador o soñadora... Si amas la naturaleza... el bosque.. los arboles...la montaña... el mar... la playa...las nubes... la luna... el sol... las noches estrelladas... si tus ojos lloran de emocion cada vez que sientes una gran felicidad... Si tus ojos lloran de tristeza ante una injusticia... ante las guerras... ante la desolacion... Si tu alma te habla y te canta dulces canciones de amor que a la vez plasmas en poemas... o... si tu alma te anima a leer poemas hermosos, a admirar a dulces poetas... a alimentar tus sueños...
Si amas...si sientes... si disfrutas del amor en toda su expresion...
Entonces ven a verme cada dia a este jardin de mi alma, a este rincon que te da la mas calida ¡¡¡BIENVENIDA!!!

desde lo mas profundo de mi corazón...
¡¡ABRAZOS FRATERNALES!!!

REMEMORANDO MOMENTOS FELICES


REMEMORANDO MOMENTOS FELICES

Esmeralda está aburrida. Es lunes, su dia libre y fuera hace mucho frio. No la apetece visitar su playa, ni su bosque. Está tumbada en el sofá con los ojos cerrados, intentando relajarse... intentando pensar en cosas positivas, algo que la cuesta demasiado, porque todo lo malo la pesa muchisimo.
Está consiguiendo relajarse, y ahora, la viene a la mente el rostro de su abuela; aquella buenisima mujer que la crió y la enseñó a rezar... a cantar... a ser feliz...
Su querida abuelita habia sufrido el dolor de la guerra, siendo madre de niños muy pequeños entonces... habia perdido a su marido muy joven con seis hijos a los que seguir criando, y ella trabajó como una burra para sacar a sus hijos adelante... Ella también perdió a su hijo favorito, el más pequeño, en un accidente de moto, y aunque sufrió aquella perdida tremendamente, nunca perdió la alegria y el buen humor...
Tenia momentos de tristeza, pero enseguida remontaba. Era un angel que Dios envió a Esmeralda para ayudarla a seguir adelante en la vida... a renacer como el Ave Fénix... Era una persona muy especial.
Esmeralda la recordaba con muchisimo amor, pero también con infinita tristeza, porque la echa muchisimo de menos. Cuando ella traspasó el umbral de la vida hacia el otro lado, Esmeralda se hundió, porque amaba y necesitaba a su abuela; aún la necesita. Sabe que ella está a su lado, cuidándola, escuchando sus palabras... pero Esmeralda necesita más... Necesita verla... abrazarla... necesita su hombro para poder llorar hasta cansarse...
Recuerda tantas cosas buenas vividas con su querida abuelita...
Vivian en una vieja casa rodeada de prados y bosques. Era un lugar maravilloso, donde lo primero que veian al despertar, era el verdor de los prados de alrededor... el azul del cielo en verano... las lluvias de primavera... la nieve en invierno... las hojas amarillentas, ocres, y marrones caidas en el otoño...
Realmente era un hogar maravilloso. 
Era una casa no demasiado grande pero muy bonita a pesar de ser muy antigua. Tenia un gran corral con un gallinero... un gran cerezo en la entrada que cuando llegaba el verano se llenaba de dulces cerezas...
La casa tenia una entrada grande con la cocina segun entraban a mano izquierda, con una lumbre de carbón... y un servicio que solo disponia de baza... No tenia agua corriente, y habia que ir a buscarla a un manantial que habia cerca de la casa.
Al lado de la cocina habia una habitación donde dormia el tio de Esmeralda, un hombre maravilloso pero con una enfermedad, la cual no le habia dejado desarrollarse como adulto, y era como un niño. El jugaba con Esmeralda y con su hermana cuando eran pequeñas. Las hacia juguetes con cosas que la gente tiraba a la basura pero que él aprovechaba para hacer juguetes y entretener a Esmeralda y a su hermana, ya que eran muy pobres, y no podian permitirse el lujo de comprarse casi nada.
Pero asi y todo, eran felices...
Bueno, seguiré contando como era la vieja casa... 
En el piso de arriba habia tres habitaciones; Una para la abuelita, otra para los padres y otra para Esmeralda y su hermana, pero como Esmeralda siempre estaba viendo sombras, fantasmas y otros seres, su abuelita se acostaba a dormir con ella, mientras su hermana dormia en la habitación de la abuela.
Esmeralda era muy miedosa. Siempre estaba viendo cosas extrañas cuando estaba a oscuras. Entonces su abuelita, con la luz encendida, la contaba cuentos, la cantaba canciones, la enseñaba a rezar, y asi, hasta que Esmeralda se dormia y asi hasta la madrugada. La abuelita siempre con ella... siempre regalandola su compañia y su amor y cariño... toda su comprensión...
Esmeralda recuerda salir a pasear con su abuelita por los prados ... recuerda como ella, su abuela, la hacia coronas , collares y pulseras con margaritas... Eran momentos mágicos y maravillosos...
Cuando bajaban al pueblo, siempre la compraba unas grandes bolsas de cacahuetes, que a Esmeralda la encantaban... Tambien salian al bosque a recoger moras, arandanos y fresas silvestres...
Esmeralda recuerda a su abuelita con tanto amor, que no puede evitar llorar de pena y tambien de felicidad porque sabe que tuvo con ella a un ser especial, como fué su abuela...
Ellas siempre juntas... 
Esmeralda nunca tuvo una madre que la amase... Su madre era una persona amargada, que no queria a Esmeralda, y siempre la maltrató, tanto fisica como psicologicamente. Quizás su abuelita la protegia y la queria tanto porque veia que era una niña triste y maltratada. Por eso, ella la intentó proteger y mimar siempre...
Esmeralda recuerda tantos momentos bellos... asi... con sus ojos cerrados... tumbada en el sofá.. y llora... y sonrie... 
Sus lágrimas caen por sus mejillas recordando tanto bien que su abuelita hizo por ella... sintiendo que la acompaña siempre y que la esperará cuando la llegue la hora de partir....
Mientras tanto... sigue recordando... sigue amando... sigue esperando...

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